domingo, 8 de junio de 2008

Etc



Estas ilustraciones las hice para la revista Marc el loco y los que aparecen bailando son Sergio Osito y Pepe el oso ( son novios).




Y esta para un articulo sobre Easton Ellis y su fan enamorado para la misma revista cuya impresión fue solo en blanco y negro a escepcion de la caratula.




Este diseño lo hice para Rodrigo Raez y su cd como solista " Abril", los dibujos los trabaje con estilógrafo sobre cartulina y el cuaderno de canciones que va en el interior lo llene a mano y tiene personajes que son mitad instrumentos musicales mitad insectos.




Dirección de arte para la editorial estruendo mudo para la Agenda Crayón del 2007. Para esta agenda se mando a hacer un font con la letra de Erivan Phumpiu, la imagen de los aviones que aparece en el mes de diciembre también es de el y pertenece a una serie de dibujos sobre aviones que hizo ese mismo año, de esa misma serie se desprende la caratula del libro "La soledad de los aviones" de Sergio Galarza.
La pintura de la maquina de escribir es de Juan diego Vergara.





¡Amo la playa! es parte de la colección Acuanimalitos que salio este verano con Perú.21 y que ademas traía una tortuguita para colorear, la mía navega entre mis papeles por todo mi escritorio.



Creo que esta es la imagen que mas me gusta de ese libro. Sufrí horrores con este trabajo y termine prometiendo a la editora del proyecto en agradecimiento a su infinita paciencia y buena onda que no volvería trabajar con ella como ilustradora. Así que con este libro espero cerrar mi trabajo de ilustradora infantil para otros (exceptuare solo los cuentos de mis amigos claro esta).


sábado, 3 de mayo de 2008

En Revistas


En esta ilustración ( inspirada ademas en las pinturas de Henri Rousseau) aparecen mi ex novio y sus dos mejores amigos, que estaban tomándose unos vinos en la sala de mi departamento cuando me llego el texto de ese número de etiqueta para ilustrarlo, como faltaba un patín mas saque la foto de un tercer amigo suyo que vive ahora en Bélgica, así que fue como generar una reunión virtual en la pantalla de mi computador, hasta la Nina parece escondida por allí entre la hierba.


La chica que aparece en las ilustraciones superiores es Sally Sanchez que en ese momento era diseñadora de Etiqueta y que gentilmente se presto para esa pequeña serie de ilustraciones sobre el sueño. La ilustración de Tarantino la hice con mi mejor amigo Curli (Cristian Alarcón) y la verdad es que nos divertimos mucho pues para hacer las manchas de sangre él empezó lanzando pintura roja con un pincel sobre enormes hojas blancas en la terraza de mi estudio, creo que es lo mas cerca que estaré de verlo pintar otra vez ya que ahora es un imaginero digital.



El que aparece conmigo aquí es Erivan Phumpiu, las fotos las hicimos en la azotea de sus casa y salimos tal cual estebamos vestidos ese día. La casita feliz me la presto Julia Ortiz.



Con dos de las ilustraciones superiores comenzó mi pasión por ilustrar jugadores de fútbol.





Bueno, esta es una de las ultimas ilustraciones que he hecho en Etiqueta Negra para un artículo de Daniel Alarcón donde él cuenta como termino peleando con un mono en China, ja.







Estas ultimas ilustraciones son parte de la revista de Apoyo, salió a fines del 2007 .




Y estas fueron para las paginas interiores de Perú Económico a inicios del 2008.

miércoles, 29 de agosto de 2007

ilustracion infantil

Quien quiera celeste que le cueste...



La mujer del caracol salió de uno de mis cuentos . Le tengo mucho cariño a este dibujo, no tanto por lo que es sino por la forma en que se transforma sobre el papel. Cada año le cambio algo (cosa que no suelo hacer con mis dibujos), a veces es el color del cielo o el de las hojas, otras las tonalidades del vestido o del caracol.







Estos fueron los primeros dibujos que hice para ilustrar un cuento (que no era mio). Están hechas a lapicero y con muy poco color. Las hice para el cuento "Joaquin Espadachin" de Jorge Eslava, aunque termino siendo ilustrado por otra persona, ñac.

De todas maneras creo que me quedaron bonitas y aquí están.







En ese momento todo lo hacia con lapicero azul. Iba a las librerías y probaba tooodos los que tenían pues no es tan fácil encontrar un lapicero de punta fina y tinta azul marino, ya que suelen tirar al morado o al negro y este pequeño detalle con el tiempo y la luz del sol sobre el papel suele notarse mas.







Este fue el primer libro para el que hice ilustraciones: "La ciudad de los Nictálopes" de Tanya Tynjala para la editorial Norma.





Después ilustré éste: "Juicio en el zoológico" de Alberto Thieroldt. Me divertí mucho con este libro, hasta me fui al zoológico animada por el cuento a dibujar.

En mi paseo por el Parque de las Leyendas visité a los osos, a los pingüinos y vi como un enorme león le pedía mimos a su cuidador pegando su cabeza contra la reja para que lo acariciara. Fue todo muy tierno hasta que el cuidador se cansó y quiso seguir haciendo su trabajo. Entonces, el león enojado primero dio un rugido (tipo gato enorme enfadado)... luego se volteó y orinó un chorro contra el cuidador y todos los curiosos. Yo me salve por un pelo, ja.





Este libro vino después: "El sombrero blanco del señor que no era mi tío" de Carlos Vera Vargas,
sobre una niña que descubre un día que es adoptada y siente que su familia ya no es su familia. Es muy lindo.




Este dibujo fue la primera propuesta de caratula para el libro, como finalmente no la utilizaron, me quedé con ella y ahora esta colgada en mi estudio.





Este es un libro de Almendra Gomelsky y Javier Arévalo: "Colorín colorado este cuento no ha terminado", y casi me mata jaja por que se hizo en una semana (necesite un asistente de dibujo y un colorista además) y se quedaron infinidad de imágenes que no pudimos poner por falta de espacio. Este es un libro para niños despiertos y preguntones.

De los que ilustré por esa época estos son los que mas me gustan. Eran muy lineales y a excepción de la caratula eran a un solo color.





Hace unos meses hice estos dibujos pues quería empezar a trabajar con color, este lo trabaje con texturas de plumón y crayolas.





Este dibujo en cambio, es todo plumón y un tantito de estilógrafo.

jueves, 28 de junio de 2007

Lo blanco y lo sepia

Tu voz, tu voz,
como la luz que atraviesa mis ventanas,
me despierta, pero no me toca.



Para terminar la escuela dejé los colores de lado e hice dos series, una en blanco y negro con bajos o altos relieves en gofrado, y otra impresa en un marrón sepia. Todos eran pequeños cuentos.

Vestido y cuento es la historia de un niña que vive en la copa de un árbol. Un día aparece un niño con un vestido tan verde como las hojas de su árbol de regalo para ella, la niña confunde su voz con la luz que se cuela entre las hojas en la mañana sobre su cama, las palabras del niño son como el sonido de un puño tocando una puerta. Cuando logra despertarla él le dice que lo espere, y ella vestida de verde decide esperarlo.





Eran 21 trabajos en total, pero ha sido muy difícil fotografiarlos por el gofrado. El día de mi presentación final, al entrar en el aula que me habían dado para presentar mis trabajos, parecía que había colgado los marcos vacios, porque uno tenia que acercarse mucho para darse cuenta de que había algo allí realmente, ja.





Esto es lo que me queda, de esperarte y esperarte...

Debo suponer que la niña del árbol se fue a un mejor lugar.





Esa mujer tan sola.

Este grabado tiene un árbol en alto relieve, la copa del árbol que es solo ramas está donde debería tener esta niña el corazón, pero este es muy difícil de ver, por la fotografía, claro.





La niña Nube

El resto de grabados que la acompañan, son una mezcla de hojas de cuadernos rayados, donde los textos en alto relieve complementan los grabados en intaglio de sus parejas.

La imagen que va al lado de esta es una hoja rasgada donde se logra leer en alto relieve:
... o lo que no se puede contener.





Niña llorando en una cuchara.

Con este grabado comenzó la serie en sepia.





Niño, tijeras y plumas.

Debajo de la palabra tus sueños hay unas tijeras en bajo relieve, debajo de la almohada del niño están las plumas que él niega haber cortado, debajo de la palabra mis alitas hay una pluma en bajo relieve.





Ella despertó y se fue.

La imagen es solo una cama destendida.





El dijo: Había una vez... y ya no había nada.





Aquí no llueve.

miércoles, 6 de junio de 2007

los grabados






Empecé dibujando mariposas, y aun lo hago, me gustan especialmente las mariposas rojas, las amarillas y las que parecen hojas. Hice también personajes alados tipo hadas y libélulas, con los libélulos hablo aún de vez en cuando.

Los tres grabados de abajo son xilografias que hice en segundo año y los de arriba (de izquierda a derecha) son colografías, fotoserigrafías y litografías, estos los hice entre tercero y cuarto.




Después vinieron las cartas (se me han perdido un par) y los personajes entre la foresta.




Entre cuarto y quinto año, estuvo siempre la niña. Hay algunos dibujos que rehice en diferentes técnicas. Aquí los de la primera fila (de abajo hacia arriba) están hechos en agua tinta, manera negra, aguafuerte, gofrado y chine collage, los de la segunda fila son litografías, los de la tercera son serigrafías y los de la cuarta son técnicas mixtas, serigrafia y xilo, monotipia y linoleo.




Hice también cerámicas, bien chiquitas la verdad, los botecitos navegando por el mundo entran cada una en una mano. De estos tres, el del bote con la niña desapareció un buen tiempo, la deje quemando en el taller de cerámica y cuando fuí a recogerla, se la habían llevado. Llegue a mi taller de grabado diciendo que se habían llevado a la niña con las lágrimas que se me escapaban de los ojos cual dibujo manga contra el viento, jaja. Mis amigos compadecidos me ayudaron a buscarla, pero nada, me puse re triste, se llevaron una busca estrellas y un libélulo en medio de la hierba también, pero yo estaba tan preocupada por la niña del bote que ni cuenta me dí hasta que alguien me pregunto por el resto de mis piezas. Ese día para que no me pusiera mas triste inventamos varias hipótesis descabelladas, destacaron: una huida en mancha de mis personajes y una puerta bidimensional dentro del horno, ñac. Encima de todo era la única a la que le habían robado piezas, el profesor de cerámica tratando de darme animo a rehacerlas me dijo que solo robaban las cosas bonitas, asi que quien las hubiese robado las cuidaría bien, doble ñac.

Meses después, encontraron mis piezas embaladas en una cajita en la escuela, así que las piezas regresaron felizmente (o algo así) a mi, porque un año después mientras me deschalinaba, una de mis trenzas hizo volar al libélulo, meses después la libélula termino por quebrase sola y de ellos no quedaron ni fotos, la niña (ya no sentada sino echada) en el bote y el mundo en el que el botecito navega ahora esta partido en dos y esta sujetado por una cinta de color amarillo. Debo suponer que muy buena ceramista no soy, las que no rompí, ni se perdieron, igual terminaron por quebrarse solas.

Solo la niña que estaba dentro del bosque sigue intacta, nunca me decidí a pintarla y así se quedo.

miércoles, 23 de mayo de 2007

los cuadernos



El No cuaderno ( porque es en realidad un block disfrazado de cuaderno) contiene bocetos de sobres, cartas y personajes que se van de viaje, también un par de árboles.





El Cuaderno Azul es un laberinto, no tiene orden alguno y las fechas ( si las hay) no suelen importar porque no son correlativas.




El cuaderno Celeste tiene el viaje de un avioncito de papel a través de la noche, frases y pedazos de canciones que fui recogiendo mientras estaba de viaje.





Este cuaderno me gusta mucho porque es como los que utilizaba cuando era chica en el colegio para las clases de francés, tiene una hoja rayada para escribir y otra blanca para dibujar.

sábado, 19 de mayo de 2007

folder blanco



Cuando terminé la escuela, ya no entraba nada más en él.





Y la niña que vivía en el papel no hacia mas que soñar con conocer el fondo del mar, le dije que era muy chiquita para eso y se enfadó, del enfado pasó a la tristeza y luego a no hablarme mas.



Se escondía entre la hierba, cerraba los ojos y se quedaba quieta.






Le regalé muchos vestidos, vestidos bonitos para que pudiera salir del papel y atravesar el mundo sin ser descubierta: un vestido de hierba, otro de cielo, uno de mar, uno de mariposas aleteando fuerte a ningún lugar, uno transparente como el viento, uno de noche estrellada con cometas y por ultimo, uno de hojas que caen jugando en el viento.




Le dibujé un jardín también, hermoso y verde, pero al día siguiente de haberlo terminado lo inundo.





Termine dibujándole un pez, enorme y sonriente que parecía estar siempre a punto de quedarse dormido.

Mucho después lo cambió por una mantarraya a la que nunca dibuje.