
Esta Niña anda disfrazada de 14 años, esta toda pegoteada con cinta scoch porque probaba a cambiarle la posición de los brazos y la cabeza poniendo papelito sobre papelito. Un día fue a mi casa un amigo y levantando el dibujo me dijo: lindo tu Photoshop, y yo no entendí de que hablaba. Tuvo que mostrarme el programa en su casa porque para mi todo era papel, lápiz y claro, prensas y tintas de grabado.

Recuerdo haber hecho un teatro en cuatro actos para la Niña, debo tenerlo aún por allí y no tiene nada que ver con los bocetos que recuerde.

En este papel hay dos bocetos que me sirvieron para egresar de la especialidad de dibujo, claro que terminaron siendo mucho mas grandes de como los imaginé, porque cuando comencé a dibujar, todo lo imaginaba chiquitito, tamaño bolsillo.

Esta niña tiene mas años que la primera, y la mitad del tiempo estaba molesta. Tiene el original y no menos pretencioso nombre de: Niña.
Estas las hice para unas serigrafías, pero nunca las hice, y luego las guarde tan bien guardadas que se quedaron en mi folder por mas de 7 años. Hace unos meses las enmarque y las colgué en mi estudio.

Este es el primer personaje con el que me quedé. Siempre tiene entre 5 y 10 años, aveces se hace la que tiene 14 pero suelo no creerle. Recuerdo que la hice en el taller de litografía.
Estaba en la copa de un árbol en medio de dos enormes pistolas, una apuntaba hacia arriba y otra hacia a abajo y ambas eran tan o mas grandes que ella, las hojas del árbol flotaban por todos lados y se escapaban del recuadro que cercaba el dibujo de los bordes de la piedra litográfica donde la dibuje, recorté esa primera prueba y la guardé. Ahora la pobre esta toda maltrecha pero está y eso es lo que importa. Supongo que con ella empecé a guardar el resto de mis pruebas, primero de pura cachivachera, después porque así mi folder se veía mas bonito y al final lo hacía de puro maniática porque con el tiempo me ayudaban acomparar la calidad de las impresiones sobre los diversos papeles y con las otras técnicas. Ahora creo que debí hacer mas litografías, es muy difícil tener a disposición una prensa tan grande y tantas piedras.

Hay cuentos como este que nunca reescribí y cuyos personajes no se volvieron a topar. Este es sobre una chica a la que llaman la Pajarita porque se le puede ver siempre a través de las rejas de su departamento en el ultimo piso de un edificio que da a un parque.

Eran páginas y páginas llenas de letritas pegadas que solo yo reconocía, los personajes y los cuentos saltaban de una página a la otra y se enredaban en ellos mismos como hasta ahora. Cuando en la escuela me pedían bocetos para comenzar con alguna nueva técnica en el taller yo buscaba en mi folder y escogía una linea, dentro del folder cada linea era una imagen, yo las conocía todas claro, pero no las dibujaba hasta que las necesitaba.